El cerebro humano es uno de los caprichos de la evolución cuyos misterios siguen intrigando a la comunidad científica. En la actualidad se sabe que están encargados de funciones muy complejas esenciales para que el ser humano interactúe con su medio de manera funcional y adaptativa, dirige la conducta y realiza planes elaborados trazados desde las estructuras neuronales.
Generalidades sobre los lóbulos frontales
Son las estructuras más recientes en la evolución de la
especie humana, por lo que son muy complejas y su organización muy diversa.
Está dividido anatómicamente en área orbital, área medial,
área dorsal. Además, tiene otras subdivisiones funcionales importantes:
La corteza frontal dorsolateral es la más grande y contiene
la corteza motora que participa en el movimiento de los músculos.
El área premotora permite la planeación, organización y
ejecución secuencial de movimientos y acciones complejas.
La corteza orbitofrontal (COF) tiene entre sus funciones la
regulación de las emociones y el control de la conducta.
La corteza frontomedial (CFM) participa en procesos de inhibición,
detección, solución de conflictos, regulación de la agresión y de los estados
motivacionales.
Diferencias hemisféricas
En la parte más anterior se encuentra la corteza prefrontal
(CPF), donde se desarrollan las funciones cognitivas más elaboradas.
La CPF izquierda tiene funciones asociadas a la flexibilidad
mental, fluidez verbal, memoria de trabajo verbal, estrategias de memoria (material
verbal), toma de decisiones lógicas y condiciones determinadas. La CPF derecha
se relaciona en la construcción, diseño de objetos y figuras, la memoria de
trabajo para material visual, la apreciación del humor y valoración de
situaciones novedosas.
Funciones ejecutivas
¿Alguna vez has pensado qué hace tu cerebro o qué mecanismos
utiliza para realizar tareas cotidianas como conducir un vehículo, salir de
compras, realizar tus trabajos?
Las funciones ejecutivas son las que se encargan de estas
tareas y otras más. Se asocian a estas regiones del cerebro, que a su vez se
comunican y coordinan con otras funciones y regiones del encéfalo (todo lo que
hay dentro del cráneo). Si las funciones del cerebro fueran una orquesta, las
funciones ejecutivas serían el director. Se tratan de las capacidades para
formular metas, planear y solucionar problemas.
Aquí se mencionan algunas de ellas:
Planeación, es la capacidad de integrar, secuenciar,
desarrollar pasos intermedios para lograr metas a corto, mediano y largo plazo.
Control conductual, capacidad de control sobre los
demás procesos neuronales que se llevan a cabo dentro y fuera de la CPF.
Actualización, se refiere a la capacidad de codificar y
monitorizar la sucesiva información de cara a la ejecución de tareas.
Inhibición, supresión o evitación de respuestas
automáticas para que la conducta está dirigida por aspectos no- automáticos, de
mayor relevancia de cara a conseguir una meta determinada.
Flexibilidad mental, capacidad para cambiar un
esquema de acción o pensamientos ante resultados que indica que no es eficiente,
lo que implica seleccionar nuevas estrategias.
Memoria de trabajo, facultad para mantener
información de forma activa por un breve período de tiempo sin que el estímulo esté
presente y manipular mentalmente esa información para realizar una acción.
Fluidez verbal, fluidez de verbos o acciones que se
relaciona más con la actividad de la zona premotora y con el área de Broca.
Metacognición, proceso con mayor jerarquía cognitiva
y está definida como la capacidad para monitorear y controlar los propios
procesos cognoscitivos.
Teoría de la mente (ToM), capacidad de pensar lo que
otra persona pude estar pensando, pensará y/o reaccionará en relación con una
situación o evento particular.
Cognición social, involucrar exitosamente en
conductas útiles para sí mismos y coordinar la cognición hacia la interacción
social con otras personas.
Disfunción Ejecutiva
Como se mencionó en líneas anteriores, hay funciones esenciales asociadas a estas regiones que permiten que se den fenómenos más elaborados como la creatividad e iniciativa, la resolución de problemas, el cambio de planes para mejorar resultados y pensar a futuro.
La disfunción
ejecutiva puede ser una lesión cerebral que limita a realizar las actividades
anteriores mencionada, inclusive se puede pensar que una persona con disfunción
ejecutiva no puede ser independiente, vivir solo por la falta planeación o por
olvidar la medicación como ejemplo.
Algunas
causas. La disfunción
ejecutiva se puede presentar en otras enfermedades o condiciones de desarrollo
como el autismo, el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), esquizofrenia,
o algunas enfermedades crónicas como la diabetes, insuficiencia renal, apnea
sueño, insuficiencia cardiaca, VIH y neoplasias, por mencionar algunos. Algunos
síndromes que presenta son:
- Síndrome prefrontal dorsolateral que presenta
la dificultad para iniciar o terminar cualquier tarea.
- Síndrome prefrontal orbital tiene
comportamiento egocentrista, maniaco o comportamiento pueril.
- Síndrome mediobasal y cingular afecta las
emociones negativas
Evaluación de
las funciones ejecutivas. Se pueden aplicar pruebas neuropsicológicas por parte de un profesional
especializado para tener un diagnóstico correcto para la disfunción ejecutiva,
como el test del reloj, Trail Making test parte B, tests de fluencia
verbal. Es recomendable dar seguimiento al comportamiento del paciente a largo
plazo para conocer el progreso e intervenir.
Alteraciones
Hay ocasiones en las que estas áreas resultan dañadas por
consecuencia de traumatismos, eventos cerebrovasculares, procesos
neurodegnerativos. Además hay otras condiciones como la ansiedad, depresión o
esquizofrenia que se asocian a fallos en la forma en que se comunican estas
regiones entre sí y con otras áreas. A continuación algunos ejemplos:
Demencia Fontotemporal
Hay algunas ocasiones en las que puede darse daño en estas
regiones ocasionando alteración en alguna o varias de estas funciones. Un ejemplo
de esto se da cuando hay un proceso neurodegenerativo como la demencia
frontotemporal (DFT). Las células de las áreas frontales y temporales se mueren
por procesos celulares y moleculares devastadores.
Características clínicas. La DFT se caracteriza por
una marcada atrofia en las regiones frontotemporales. Estos pacientes presentan
cambios dramáticos en su personalidad, su comportamiento se vuelve inapropiado,
impulsivo o indiferentes, otros pierden la capacidad de usar el lenguaje de
forma correcta, esto se debe a una pérdida gradual de la memoria semántica. Se
requiere un profesional especializado (médico neurólogo y neuropsicólog) para conocer
el diagnóstico y el perfil cognitivo específico.
Variantes clínicas. En la DFT se presentan dos
variantes según el área que este más afectada: el frontal o el temporal. El
frontal es el más frecuente sus síntomas son: la desinhibición temprana o
comportamientos inadecuados e impulsivos, perdida de decoro y modales, apatía o
indiferencia, perdida de simpatía o empatía ante las necesidades o sentimientos
de las demás personas, descuido personal, movimientos simples y repetitivos,
lenguaje estereotipado, puede llegar a ser verborreico debido al uso excesivo
de palabras innecesarias. Se presentan cambios en los hábitos alimenticios,
gusto por los carbohidratos, azucares alcohol y cigarrillos, consumo de objetos
no comestibles. Déficit en tareas ejecutivas, principalmente en la atención,
memoria de trabajo conservación de la memoria episódica, no solución de
problemas, dificultad para reconocer los rostros, presentan déficit en
cognición social, perdida de comprender el sarcasmo y reconocer emociones. El
paciente puede presentar distintas manifestaciones, tener comentarios
inapropiados con contenido sexual, a menudo presentan impulsividad y
discusiones con familiares o accidentes de tránsito, gastos excesivos y no
justificados.
Proceso degenerativo. Lo que sucede en el cerebro de
un paciente con demencia frontotemporal es que hay una agrupación de proteínas
en las neuronas, esto genera la atrofia cerebral, hay tres proteínas en esta
patología, la proteína TAU, está depositada también en la glía, representa el
45% de los casos, la TDP43, que suele ser una proteína nuclear neuronal y glial
y representa el 50 % en estos casos, y FUS la menos frecuente es una proteína
ligadora de ADN Y ARN REPRESENTA EL 5% de los casos. Hay una disminución en la
masa cerebral significativa en la corteza frontal y que afecta los lóbulos
frontales y temporales, hay dilatación de ventrículos y los surcos están
significativamente marcados.
Prevalencia. Las demencias frontotemporales tienen
una prevalencia estimada de 15-22 casos /100 000 habitantes y es la mayor causa
en demencia en adultos menores de 65 años. Afecta tanto a hombres como a
mujeres, pero es más recurrente en hombres.
Lamentablemente, no hay ningún tratamiento farmacológico
específico para esta enfermedad, sin embargo, hay medicamentos para facilitar
sus síntomas. No obstante, desde hace años se ha incrementado el interés por
esta demencia, de tal suerte que el avance tecnológico ha generado que se
desarrolle nuevas técnicas importantes de análisis neuropatológicos, aunque hay
cierta confusión entre los investigadores por la información de ciertas
enfermedades como el Alzheimer. Uno de los desafíos propone nuevos criterios
para diagnosticar y clasificar este tipo de demencia.
Depresión
La depresión es
uno de los trastornos mentales más frecuentes. Se considera uno de los más
importantes de salud pública que causa discapacidad. La depresión se
caracteriza por un conjunto de síntomas emocionales, conductuales, cognitivos y
somáticos.
Numerosos
estudios confirman que las alteraciones cognitivas contribuyen una
característica central o nuclear del trastorno depresivo mayor, su forma más
grave. Esta patología afecta de manera relevante la capacidad para razonar,
tomar decisiones, formular ideas o ejecutarlas.
Desde la
neuropsicología y la psicología cognitiva se ha sugerido que la inhibición
cognitiva llevaría a los pacientes depresivos a procesar información
irrelevante o negativa y, de este hecho, se deriva una reducción en la
capacidad para controlar las modificaciones o cambios en el estado de ánimo. Además,
se ha reportado que funciones como memoria y atención están alteradas en este
trastorno.
Gravedad. La gravedad sintomatológica predice
alteraciones cognitivas en las tareas de medición de la inhibición, en la
fluidez verbal o en la memoria de trabajo.
Funciones ejecutivas y conducta suicida. La conducta suicida es una de las
consecuencias más dramáticas de la depresión. La “rigidez cognitiva” es uno de
los aspectos que se ha relacionado con las conductas suicidas.
Entonces, se sabe
que hay alteraciones cognitivas muy marcadas en pacientes con depresión, lo que
lleva a suponer que se trata de un trastorno del procesamiento cognitivo de la
información emocional.
Ansiedad
En el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) los
principales síntomas son: ansiedad y preocupación elevada dentro de dos o más
actividades juntas. En la mayoría de los pacientes que presentan síntomas de
TAG hay otros trastornos psiquiátricos, principalmente la depresión.
La presencia de trastornos de ansiedad se asocia con
puntuaciones significativamente más bajas de memoria episódica verbal, memoria
episódica y fluidez verbal, pero estas asociaciones parecen depender del grupo
de edad y del tipo de diagnóstico.
En adultos más jóvenes (18 a 49 años) con un diagnóstico de
TAG de 12 meses tienen más probabilidades de mostrar puntuaciones más bajas
para la función de la memoria y la fluidez verbal, mientras que la presencia de
TP a los 12 meses se relaciona con puntuaciones más bajas en la fluidez verbal.
Adicciones
La adicción a las drogas parece estar asociada a la
planificación, el control de la conducta y la regulación de las emociones que,
a pesar de las consecuencias negativas a la dependencia, se mantienen por sus
efectos reforzantes en las que las conductas de consumo se transforman en
rituales compulsivos.
Comorbilidad. Las adicciones también tienen alta
comorbilidad con otros trastornos como la ansiedad, que se ha visto relaciona
con la presencia de dificultades atencionales y de velocidad de procesamiento
de información; y depresión que, en conjunto con las adicciones, se asocian con
dificultades en la atención alternante y en la flexibilidad mental.
CONCLUSIONES
Sin duda, los lóbulos frontales son un éxito evolutivo para
el ser humano, así como un capricho de la naturaleza y sigue siendo objetivo de
investigaciones que asocian las funciones ejecutivas, el daño cerebral y la
psicopatología a estas regiones.
Se puede concluir que los lóbulos frontales son los más extensos,
ocupan más de la tercera parte del cerebro, participa prácticamente en toda
actividad que hace el ser humano: cognitiva, motora, emocional y social.
Alteraciones o daño en estas áreas, traen como consecuencia
disfunción ejecutiva, que es un cuadro con variaciones clínicas que dependen de
las redes y formas de comunicarse con otras regiones del encéfalo. Esto puede
deberse a daño cerebral adquirido, condiciones atípicas de desarrollo o
psicopatología.
El cerebro es el órgano más complejo del ser humano, y los procesos cognitivos, emocionales, conductuales y sociales por mucho tiempo se estudiaron de manera desvinculada de la neurociencia, ahora se está descubriendo el papel que tiene en todo lo que el ser humano hace, por lo que nuevas incógnitas se abren cuando otras se resuelven.
Autores: Lourdes Espita, Gabriela Vélez, Adriana Vélez, Ana Karen Hernández, Adrián Casas, María de los Ángeles Hernández y Emmanuel Domínguez Rosales
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